Hay muchas mujeres que, de manera natural, tienen un pecho bonito tanto por la forma como por el tamaño de sus mamas. Pero el paso de los años, las variaciones de peso en la mujer, los embarazos o las lactancias pueden provocar que un pecho bonito acabe siendo vencido por la fuerza de la gravedad. La piel deja de ser firme y elástica y el pecho puede quedar descolgado o con una forma que no sea tan bonita como antes. Es el momento en el que muchas mujeres se plantean someterse a una elevación de pechos para volver a tener el pecho como antes.
La cirugía de elevación de pechos o mastopexia es un procedimiento que consigue elevar y recuperar la forma de las mamas caídas sin necesidad de implantes. Solo en casos en que la mama posee poco volumen se colocan prótesis mamarias. En el caso de mujeres que ya tuvieran un pecho con suficiente volumen, tan solo es necesario devolverle la forma a la mama y colocarla en su posición más natural.
Los resultados de una mastopexia son duraderos pero no permanentes o definitivos ya que si el cuerpo vuelve a sufrir cambios, ya sea por el peso o por un nuevo embarazo, por ejemplo, el pecho va a cambiar también. Con la colocación de implantes, estos cambios no afectarían tanto al pecho. La mastopexia o cirugía de elevación de pechos, como la mayoría de intervenciones, deja cicatrices visibles pero fácilmente disimulables. Las incisiones en la aureola y en el surco mamario son discretas y, con el tiempo, se notan cada vez menos.
Tras una cirugía de aumento de pecho, la rotura de las prótesis es una posibilidad real aunque muy poco habitual. En pacientes que llevan implantes, la posibilidad de rotura de la prótesis es de menos de un 1% el primer año y, a partir de los 10 años, el porcentaje está alrededor de un 8% según cifras facilitadas por el laboratorio Allergan, el fabricante de las prótesis utilizadas por el Dr. Junco.
De entre todos los modelos que existen, sin duda alguna las mejores prótesis mamarias son las de gel cohesionado de silicona de última generación, pues el riesgo de ruptura o fuga es mínimo y se consigue un resultado muy natural. Para un aumento de pecho, las prótesis de la más alta calidad están fabricadas con este gel. Cuando una prótesis se ha roto, el contenido de la prótesis rota queda en el interior. Lo primero que se nota es un pecho más blando que el otro, sobre todo cuando se hace presión. Otros síntomas pueden ser la aparición de algún bulto, la disminución de tamaño o distorsión de la forma de la mama. Hay pacientes que también pueden notar un dolor intenso o una fuerte sensación de ardor en el pecho, hinchazón excesiva, inusual e inesperada en la mama o alrededor de ésta o incluso un aumento de temperatura en el seno.
Si se detectan algunos de los síntomas de rotura, es imprescindible una visita con su cirujano plástico para confirmar el diagnóstico. Aunque una rotura siempre supone una intervención para cambiar las prótesis, una prótesis de gel cohesivo tiene un margen de tiempo seguro, por lo que una paciente con las prótesis rotas no debe angustiarse pero si iniciar sin demora los trámites para la intervención.
Ésta es una pregunta muy frecuente entre las pacientes que acuden a la consulta del Dr. Junco porque quieren someterse a una cirugía de aumento de pecho. La respuesta es clara y sencilla: las prótesis mamarias sólo deben cambiarse en el caso de rotura, fuga o excesivo desgaste. Está muy extendida la creencia que las prótesis de mama deben cambiarse a los 10 años, por la alta incidencia de roturas a partir de este tiempo. Esta recomendación ha sido desmentida por la mayoría de cirujanos plásticos. Lo que sí que es cierto es que es recomendable realizar un seguimiento y estudio anual de la prótesis, sobre todo a partir de los 10 años de ser implantadas, ya que una prótesis rota supone un peligro para la salud de la persona.
En la consulta Dr. Junco, nuestra principal preocupación son nuestros pacientes, por ello garantizamos la seguridad y calidad en todas nuestras prótesis mamarias. Tan solo trabajamos con prótesis de primera calidad, proporcionando toda la documentación e información a las pacientes, y tras la intervención entregamos el certificado de garantía de las prótesis utilizadas.
Es muy importante una correcta elección de las prótesis antes de someterse a una cirugía de aumento de pecho. En este sentido, el Dr. Junco ofrece siempre una información detallada sobre el tipo de prótesis que se pueden utilizar para la cirugía de aumento de pecho (marca, garantías, materiales…). Existen muchas opciones para escoger en función de la forma que se desee para el nuevo pecho. Lo que es fundamental es la información y el asesoramiento de los profesionales en la materia para poder escoger con total garantía.
Un gran porcentaje de mujeres, por no decir la mayoría, presentan por naturaleza una diferencia en el tamaño de sus mamas. Pero a veces esta diferencia es tan notable y evidente que se convierte en un problema que acaba afectando las relaciones afectivas, sociales o sexuales. Las mujeres con pechos asimétricos tienen tendencia a la inseguridad, a la baja autoestima y a los complejos. En estos casos, la asimetría deja de ser un problema estético para pasar a ser un problema que afecta a la salud psicológica y emocional.
Los pechos pueden ser de diferentes tamaños por muchas razones: por un crecimiento desigual durante la adolescencia, por una hipertrofia en el desarrollo de la glándula mamaria o por lesiones, enfermedades o traumatismos como una mastectomía. En cualquier caso, las consecuencias físicas y emocionales de la asimetría irán desde la dificultad para encontrar ropa interior adecuada hasta las inseguridades propias de una falta de confianza o baja autoestima.
La intervención para obtener la simetrización de mamas tiene como objetivo igualar los pechos cambiando la forma o el tamaño, dependiendo de cada caso. En muchos casos no deja de ser una cirugía de aumento de pecho para corregir la asimetría y conseguir el pecho deseado. En otros casos, es mejor optar por una reducción de mamas. En cualquier caso, si deseas mejorar la forma, tamaño o la simetría en tus mamas, no dudes en consultar en tu caso con un experto como el Doctor Junco, que estudiará tu caso, te informará y te asesorará con profesionalidad y sinceridad.
Las mujeres con unos senos demasiado grandes pueden sufrir múltiples problemas debido al exceso de peso de las mamas. Estos problemas pueden ir desde el dolor de espalda, de hombros y de cuello, a la adopción de posturas incorrectas y desviación de la columna vertebral, irritaciones de la piel debajo de la mama, o incluso problemas respiratorios. La finalidad de la cirugía de reducción de pecho es proporcionar a la mujer unos pechos más pequeños y con una forma más proporcionada al resto de su cuerpo. La reducción de pecho se realiza generalmente para aliviar un problema físico, más que por motivos puramente estéticos, que también los hay.
Pero, aparte de los problemas y molestias físicas, unas mamas muy grandes pueden provocar problemas emocionales y de relación con los demás. Muchas mujeres pueden sentirse acomplejadas por el exceso de volumen de su pecho que puede limitarles en su vida diaria, a la hora de vestirse o de relacionarse con sus parejas. Además, también pueden tener inconvenientes a la hora de hacer esfuerzos físicos o actividades que, con un pecho a su medida, podrían realizar sin problemas. Todas ellas, son las candidatas ideales para someterse a una cirugía de reducción de pechos.
La reducción de pechos, o mamoplastia de reducción, disminuye el tamaño de las mamas mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, y las convierte en unas mamas más pequeñas, ligeras y firmes. Además también se puede reducir el tamaño de la areola. Es muy importante que las pacientes, antes de someterse a la intervención, expongan sus expectativas de manera sincera y franca, para que el Dr. Junco sea también franco y les muestre las alternativas disponibles para su problema. De este modo, los resultados siempre serán satisfactorios para ambas partes.
En una intervención de aumento de pecho, hay aspectos técnicos que quedan en manos del doctor pero que la paciente, en todo momento, puede y debe conocer. Un punto muy importante es la vía por la que se implantarán las prótesis, es decir, el lugar por donde el cirujano hará la incisión. Y también es importante informar si la colocación será por encima o por debajo del músculo ya que cada opción tiene un procedimiento y un postoperatorio distintos.
La mejor vía para implantar las prótesis de un aumento de pecho es la vía areolar ya que la cicatriz resultante se disimula más al estar ubicada en una zona de cambio de color y no en medio de una superficie del mismo color. Por esta vía, en todo momento, el equipo de cirujanos controla el sangrado intraoperatorio, minimizando al máximo el riesgo de un hematoma postoperatorio. Además se puede definir con exactitud los límites del bolsillo donde va a ir implantada la prótesis, minimizando riesgo de que las prótesis queden a diferente altura, sin esperar que factores externos como una banda elástica sean los responsables del resultado final del aumento de pecho.
El mejor lugar para colocar la prótesis dependerá del tipo de prótesis que se utilicen (redondas o anatómicas) y de la constitución o tipo de pecho de la paciente. Si para el aumento de pecho se utilizan prótesis redondas, en muchos casos será necesario cortar y levantar el músculo para colocarlas por detrás. Cuando se implanten prótesis anatómicas será suficiente colocarlas en un plano subfascial, es decir, por debajo de la capa que envuelve el músculo, sin necesidad de lesionarlo. Las ventajas de esta opción son, principalmente, que el postoperatorio es prácticamente indoloro, no se requiere la inmovilidad de los brazos y la vuelta al trabajo después de la cirugía de aumento de pecho es casi inmediata. Además, colocando la prótesis por debajo del músculo, éste nunca la desplazará.





















