LAS MAMAS TUBULARES o TUBEROSAS


banner-bajo-video

“Mi hija Pilar tenía un problema físico en las mamas. A partir de sus 20 años, la anomalía empezó a ser traumática, pues el complejo era tal que no quería ni pensar en que nadie la viese desnuda”.

Pilar, hija de Feli y residente en Granda, vivía acomplejada por una deformación visible de sus mamas. Al pasar la adolescencia, la preocupación por la apariencia de sus senos empezó a suponerle traumas primeramente irreversibles. Ante la situación, solicitaron cita con el Dr. Junco en Barcelona para solucionar la malformación. Pilar tenía mamas tuberosas.

La apreciación del propio cuerpo es uno de los elementos más importantes de la estimación, la aceptación de uno mismo y la reducción del sentimiento de inseguridad. Para ello, las personas buscan intervenciones estéticas y así mejorar su ‘esquema corporal’, es decir, embellecer la representación de su cuerpo y su atractivo sexual. La corrección de deformaciones mamarias, como las mamas tuberosas, son intervenciones de alta popularidad. La mujer del siglo XXI no tiene porqué resignarse a tener un pecho plano o deformado y soportar el importante malestar psicosocial que genera una asimetría corporal.


¿Qué es una mama tuberosa?

Las mamas tuberosas, también conocidas como mamas tubulares, caprinas o constreñidas, son malformaciones o anomalías estéticas de la mama. Durante el crecimiento de la mujer y debido a una alteración del desarrollo en la pubertad, puede ocurrir que el tejido encargado de cubrir las glándulas mamarias sea de una rigidez excesiva y no se expanda de la forma adecuada. A medida que crece la glándula mamaria, queda retenida en la rígida piel que no se expande. Esta situación puede originar hernias o malformaciones en la parte menos resistente de la mama, el pezón. Puede afectar a una única mama o ambas.

Las mamas tuberosas pueden ser grandes o más habitualmente pequeñas. Por ello, existen anomalías mamarias con distintos grados de severidad o desarrollo. Aunque el cuadro anatómico pueda ser muy variado, hay ciertas alteraciones que conforman las características comunes del fenómeno: un surco submamario alto y estrecho, una herniación glandular a través de la zona areola-pezón (la areola tiene un diámetro exagerado y protuyente), areolas grandes y un ínfimo desarrollo de los polos ínfero-laterales de la mama. Además, la anchura de la mama se ve disminuida provocando una forma alargada o tubular quedando ambas mamas más separadas de la habitual. Las dos mamas suelen presentar asimetría entre sí.

La etiología de la deformidad es desconocida y su corrección es exclusivamente quirúrgica. Las mamas tuberosas son deformaciones congénitas y no hereditarias, pero sí  tienden al agrupamiento familiar.  No presentan mayor incidencia de enfermedades de pecho o tumores y el período de lactancia tampoco se ve afectado por ello.  Aun así, tratar este tipo de mamas es complejo y deben ser bien diagnosticadas y corregidas de forma particular y diferente a un aumento de pecho. En caso contrario, si sólo se implantan unas prótesis, la malformación se verá magnificada; sólo aumentaría la deformidad. Es esencial que la intervención sea realizada por un cirujano plástico cualificado y con experiencia en el campo.


¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento de las mamas tuberosas incluye la modificación de la glándula mamaria mediante redistribución quirúrgica, la eliminación del tejido areolar excedente y la colocación delicada de implantes a través de incisión areolar una vez se haya corregido la deformidad interna. Las intervenciones en malformaciones grandes son parecidas a la mastopexia o hipertrofia mamaria. La operación se realiza utilizando anestesia general y contando con un ingreso en clínica de 24 horas. Las técnicas quirúrgicas del momento y la gran gama de prótesis mamarias permiten moldear una mama malformada y devolverle su funcionalidad y seguridad naturales.


¿Y los efectos postoperatorios?

Al finalizar la cirugía, puede que la mujer se encuentre cansada y agotada, pero en 24 o 48 horas podrá seguir su día a día habitual con prácticamente la misma normalidad. Las mamas pueden molestar durante dos semanas, hasta que el cuerpo y la mujer se acostumbren a la novedad.  Aún así, la mayoría de las molestias se controlan de forma eficaz con la ingesta de la medicación prescrita por el Dr. Junco. Al retirar el vendaje transcurridas 24 horas desde la intervención, la mujer deberá llevar un sujetador especial durante aproximadamente un mes. Los puntos se retiran entre los 7 y 14 días tras la operación, y la hinchazón no disminuye hasta las 3 o 6 semanas.

Es importante no forzarse físicamente hasta que se reduzca la hinchazón y realizar ejercicios especializados, así como seguir las recomendaciones del Dr. Junco como no levantar objetos por encima de la cabeza durante 2 o 3 semanas.

Al principio las cicatrices postoperatorias estarán rosadas, pero mejorará progresivamente desde las 6 semanas de intervención. Los controles mamográficos apropiados para cada mujer según su edad pueden seguir realizándose una vez transcurrido un año.


¿La operación presenta riesgos?

Como cualquier intervención, siempre pueden existir riesgos y complicaciones en tanto a resultados. La operación deja cicatrices permanentes y visibles, aunque presentan variabilidad según la técnica de cicatrización y el grado de deformidad previo. Asimismo, algunos pacientes pueden experimentar una disminución parcial de la sensibilidad en el área del pezón. Ambos efectos pueden verse reducidos con el paso del tiempo y abandonar su condición permanente.

Aunque sólo sea una inseguridad cosmética, las mamas tuberosas pueden llegar a afectar la estabilidad emocional de la mujer, así como la forma de relacionarse. Pueden surgir complejos e inseguridades al respecto con índices de baja autoestima. En lugar de cohibirse, muchas optan por la cirugía plástica y conseguir un aspecto más natural y agradable. Pilar apostó por ello:

“Estamos encantadas con el gran resultado que obtuvo. Mi hija ahora tiene los pechos totalmente perfectos y sin ninguna diferencia”.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Puedo ponerme implantes con mamas tuberosas?

¿Cuáles son los grados más frecuentes de mamas tuberosas?

¿Cómo detecta la mujer una mama tuberosa?

¿Se puede tratar las mamas tuberosas sin cirugía?

QUIZÁ TE INTERESE

simulador-de-pechos

Simulador de Aumento de Pecho

Gracias al nuevo simulador de aumento de mama podrás hacerte una idea real de cómo quedará el volumen de  su pecho tras la intervención.

Leer más

garantias

Garantía y seguridad de nuestras prótesis

La calidad de los implantes mamários es fundamental para el éxito de una cirugía de aumento de pecho. Siéntete tranquila, decubre nuestras prótesis

Leer más

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

This is a unique website which will require a more modern browser to work! Please upgrade today!